Cruroplastía1

Qué es la Cruroplastía

Es la técnica quirúrgica encaminada a mejorar el aspecto de los muslos mediante la eliminación del exceso de tejido dermograso de la cara interna de los mismos. El objetivo de esta cirugía es conseguir unos muslos firmes, sin laxitud cutánea, y bien conformados.

Aquellos hombres o mujeres que presentan una excesiva flaccidez en la cara interna de los muslos, generalmente secundaria a grandes pérdidas de peso, acarreando una gran laxitud del tejido dermograso a ese nivel.

En casos leves de exceso graso en caras internas de muslos basta con una liposucción, pero si el exceso graso es de determinada cuantía o si este se asocia a flacidez en la piel hay que realizar esta intervención, porque el simple aspirado de la grasa no mejora el aspecto sino que puede aumentar la flacidez y el descolgamiento. La edad influye en la necesidad de este tipo de cirugía pero no es determinante, depende mucho de la calidad del los tejidos de la persona.

Recomendaciones previas a la Cruroplastía

No debe comer no beber nada, 6 horas antes de la intervención (ni siquiera agua).
Hay que ingresar en la clínica que le hemos indicado 2 horas antes de la hora de intervención para que tenga tiempo de sobra para ducharse y cambiarse antes de la intervención acostándose y descansando hasta la hora de la operación.

Es necesario realizar un estudio preoperatorio completo.

Se realiza una revisión médica con Electrocardiograma por un Cardiólogo certificado, así como valoración de exámenes de laboratorio.

Este procedimiento se realiza estrictamente dentro de un quirófano, que cumpla con todos los requerimientos necesarios para su seguridad.
Cuando el grado de afección es menor, se infiltra una combinación de solución fisiológica, anestésico y un vasoconstrictor. Después de 10 minutos de haber sido infiltrada esta solución, se disminuye al mínimo el riesgo de sangrado. Después de los 10 minutos, se realiza la liposucción de la grasa del área que se desea mejorar.
Cuando la afección es moderada, por medio de incisiones de mediano tamaño en la parte superior e interna del muslo, despegamos la grasa y la piel (colgajo dermograso). Retiramos el tejido excedente, y suturamos con suturas de material absorbible y no absorbible.
Cuando el grado de afección es mayor, realizamos incisiones de mayor longitud en la parte superior e interna del muslo, extendiéndolas según sea necesario de forma circunferencial alrededor del muslo. Retiramos también el tejido excedente, y suturamos con suturas de material absorbible y no absorbible.
Durante la disección o despegamiento de los tejidos, realizamos un meticuloso control del sangrado.
De acuerdo a la severidad de afección, es posible realizar este procedimiento combinando estas técnicas, incluso en ocasiones existe la posibilidad de colocar tubos suaves de drenaje.
Las incisiones están diseñadas para que sean lo menos visible.

  • Requiere de 7 días con reposo relativo.
  • Las sesiones de rehabilitación con ultrasonido y radiofrecuencia no son indispensables, sin embargo aceleran y mejoran tu recuperación.
  • Uso de prenda compresiva (faja) por 6 semanas.
  • La mayoría de los pacientes se incorporan a sus actividades en 15-21 días.

Paciente sana o sano y emocionalmente estable, dispuesta o dispuesto a obtener un cambio. Debe comprender y aceptar que este procedimiento puede cursar con riesgos y complicaciones. Generalmente aquella o aquel que ah pasado días, meses e incluso años deseando de forma consciente y realista, un cambio con el cual adquiera beneficios en su autoestima y estilo de vida.