lifting 1El lifting o estiramiento facial es una intervención quirúrgica para reparar la piel de la cara y cuello marchita, arrugada y hundida que se produce por el paso del tiempo, por una dieta alimenticia pobre o también por tendencia hereditaria. Se realiza quitando el exceso de grasa, tensando los músculos principales, y rellenando la piel de la cara y cuello.

El lifting se ha convertido en uno de los procedimientos de rejuvenecimiento facial más requeridos.

Aunque hace un tiempo la cirugía estética o correctora daba un aspecto demasiado común, hoy en día un cirujano habilidoso puede proporcionar resultados hermosos y con un aspecto natural.

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Recomendaciones previas al lifting

Se le realizará una historia clínica general y una vez decidido el día de la intervención su cirujano solicitará un preoperatorio para garantizar que su estado de salud es óptimo para llevar a cabo esta cirugía (Rx tórax, E.C.G, Analítica de sangre).

Deberá abstenerse de tomar medicamentos que contengan Ácido acetil Salicílico (Aspirina® y derivados), anticoagulantes orales y deberá abandonar el consumo de tabaco 2 semanas antes de la intervención.

Los días previos a la intervención deberá lavarse la cabeza con agua y jabón sin ningún tratamiento adicional (tintes…).

Desde 7 horas antes de la intervención deberá mantener ayuno absoluto, absteniéndose de tomar comida o bebida alguna.

Anestesia

El lifting se puede hacer con dos tipos de anestesia. Una es la anestesia local (el paciente está adormilado y sin dolor). La otra es la anestesia general en la que el paciente está profundamente dormido, sin sentir dolor.

Incisiones

El cirujano plástico realiza unas incisiones sobre la línea del pelo, en las sienes, detrás del lóbulo de las orejas y en la zona baja del cuero cabelludo. Después extrae el tejido graso, estira la piel y, por último, cose (sutura) las incisiones.

La idea básica de un lifting es eliminar la piel superflua que se localiza en la cara y en el cuello, y estirar el tejido subyacente.
El exceso de piel que se retira no vuelve nunca, por lo que siempre parecerá más joven que si no hubiese pasado por el quirófano. La piel sigue envejeciendo de forma natural.
Si aparece una nueva flacidez después algunos años, si lo desea, puede optar por un pequeño retoque.
Estas intervenciones no están vinculados a una determinada edad, sino que se centran principalmente en el grado deseado de los cambios y las necesidades personales de los pacientes.

Durante los primeros días, el paciente continuará presentando una sensación de tensión en la cara que será mayor al masticar. Esta sensación es positiva, ya que indica un estiramiento marcado de los tejidos que dará lugar a un resultado que se prolongará en el tiempo.
La inflamación de la cara será menor de lo que cabria esperar, ya que la técnica que empleamos es relativamente poco agresiva y la medicación inflamatoria que le recomendaremos resulta eficaz. Cada día el paciente se encontrará mejor, disminuyendo de forma notable la inflamación. Iniciaremos precozmente un programa de masajes faciales en nuestra clínica por parte de una fisioterapeuta que acelerará el proceso de desinflamación.
Entre los 7 y los 10 días se retiran completamente todos los puntos. A las dos semanas el 90% de los pacientes se encuentra bastante bien, pudiendo reanudar su vida laboral y social a las tres o cuatro semanas de la intervención. Durante el primer mes se han de evitar las actividades físicas extenuantes, como correr o ir al gimnasio.
Las cicatrices en el lifting facial evolucionan muy bien, siendo casi imperceptibles en pocos meses. Le recomendaremos tratamientos tópicos específicos mediante gel de silicona que le ayudarán a cicatrizar mejor.

Cualquier persona que tenga flacidez facial y que le gustaría recuperar el aspecto que tenía cuando era más joven. Las edades suelen estar comprendidas entre los 40 y los 70 años, existiendo numerosas excepciones más allá de estos dos extremos. El estado de salud debe ser bueno, no presentando problemas de coagulación sanguínea. Si el paciente es fumador debe dejar el hábito al menos 2 semanas antes y 2 semanas después de la cirugía, ya que el tabaco afecta notablemente a la cicatrización.

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